De John Williams, en tecnología vieja.
No escucho música en la radio y no veo TV (ni siquiera tengo cable). Por lo tanto no tengo forma de saber conocer qué hay de nuevo y de bueno en la música que sale. Me baso en mis CDs recopilatorios, donde incluyen canciones de algún grupo o cantante que no conozca; en recomendaciones de amigos, que son pocas (mis amigos no están en la misma onda conmigo); o, finalmente, me baso en las portadas de los CD para prejuzgar si un disco es bueno. Malhecho. No debo hacerlo, pero me he malacostumbrado porque generalmente tengo buen ojo para eso. Rara vez he comprado un disco por su portada y que haya salido malo. Mi más reciente descubrimiento fue el disco The Bird and the Bee de The Bird and the Bee, grupo de Los Angeles, compuesto por Greg Kurstin e Inara George. Y es que quién puede resistirse a una portada como esta:

Pues bien. Puse el disco y -como esperaba- fue bueno. Más que bueno: excelente. Para que se den una idea, escuchen Again and again, la primera canción del album:
Como bonus, el cover the How deep is your love que suena más limpio y mucho mejor que el original de los Bee Gees. (Me he dado cuenta que me gustan más los covers que hacen de canciones de los Bee Gees que los originales (otros ejemplos: Stayin’ alive con Ozzy y el no-tan-cover de N-trance).)
Volviendo a The Bird and the Bee, me recuerdan mucho a Frente!, grupo australiano que para mi desgracia sólo sacaron dos discos. Les pongo el video de Labour of Love de Frente!:
Como a Troy McLure, quizás conozcan mejor a Frente! por su cover de la canción Bizarre Love Triangle, de New Order.
Y no sé cómo cerrar el post apropiada y contundentemente. Quizás:
“Corran y compren el CD de The Bird and the Bee. Háganlo por mí, para que no me pase lo mismo que me sucedió con Frente!: dos discos y adiós.”
Links: YouTube (hey, no voy a repetir todas las ligas).
Hace algunos años (sí, años ya) había escuchado esta canción rapera de Star Wars, pero no había visto que hicieron un “video” animado para ella.
Link: Newsgrounds (en la página hay que hacer clic en “Watch this movie”). (Gracias, Jaz.)
Ver también: Yoda rapeando
Independientemente de que mi coeficiente musical esté medido en números complejos (entiéndase: imaginarios), cada vez que veo un instrumento musical nuevo, lo quiero. Quiero un harpejji, pero no pienso comprarlo. De querer a comprar hay mucho camino (un camino pavimentado con $6000 USD).
El harpejji, fabricado por Marcodi Musical Instruments, es la mezcla de piano con guitarra. 24 cuerdas y 24 trastes, el instrumento fue creado por un profesor de matemáticas (John Starret). Como sabemos, música, matemáticas y ajedrez, son casi la misma cosa y de músico, matemático y ajedrecista, todos tenemos un poco.
Link: YouTube vía Slippery brick
Disculpen mi vocabulario, pero con unas cervezas encima, es más fácil despotricar usando un vocabulario del no mejor nivel, socialmente hablando. Aquí va: si algo me caga la madre es la falta originalidad, sobre todo si el producto es mexicano. Sí, yo quiero a mi país todo el año, no sólo el 16 de septiembre, y por lo mismo tengo que señalar con el dedo este tipo de barbaridades.
El sentimiento de vergüenza fue grande cuando vi el video de la canción Eres del charrito Alejandro Fernandez. Digo charrito de manera peyorativa, porque me encabrona la falta de creatividad, aún en el caso en que el charro Fernandez (sin peyorativismo) nada tenga que ver con las decisiones hechas para el video, el cual es una vil copia del video Weapon of Choice de Fatboy Slim, dirigido por Spike Jonze.
Si nos jactamos de la creatividad e ingenio del mexicano, este video -Eres- es lo opuesto. Es para avergonzarse de que no se puede crear algo nuevo o mejorar siquiera al original.
Primero, el video Weapon of choice, con Christopher Walken:
Luego, la copia pirata del video Weapon of choice: Eres:
¿Vieron cómo son la misma cosa? ¿Es para enorgullecerse? ¿Estamos los mexicanos convirtiendonos en chinos? ¡El fin del mundo se acerca, arrepentíos!
Links: YouTube (Weapon of choice, Eres)
Nota aclaratoria: Edgar Alan Poe se emborrachaba para escribir. No me echen esos ojos incriminatorios sólo porque tomé cinco cervezas. Para ponerme borracho necesito unas doce cervezas. Estoy bien, no borro estacho.
Superstition es una canción que me encanta. La base rítmica es brillante.
Primero, Superstition cantada por su autor: Stevie Wonder. Escogí esta versión en vivo en Plaza Sésamo porque tiene un falso final. Siempre me emocionan los falsos finales, sobre todo cuando la música es tan buena. Es como descubrir que al final de la caja de cereal viene un juguete.
Luego la versión de Stevie Ray Vaughan. Al final del video sale Stevie Wonder, lo que significa que dió de buena gana su aprobación a la interpretación de Vaughan. Ambas versiones son excelentes.
No soy de bailar, pero este video de Kanye West y la música son excelentes. Y esa rubia, ¡esa rubia!
Me recordó un poco a este video de Fatboy Slim, Praise you, protagonizado, bailado y dirigido por Spike Jonze (él y Michel Gondry son de los buenos directores). El video tiene por encanto la pasión, entusiasmo y amateurismo (¿existe la palabra?) de los bailarines.