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Archive for the 'Libros' Category

eBook gratis: “Essential Retro”, de James Grahame.

Posted by hukes on June 10th, 2008

James Grahame, del blog Retro Thing (muy recomendable), puso su libro Essential Retro para bajarse gratis en formato PDF. La versión en átomos no es gratis, pero no estaría de más tenerla en el librero.

Essential Retro - James Grahame

Link: Retro Thing

Los mensajes de Escriva.

Posted by hukes on May 30th, 2008

Un poco de autoayuda. Josemaría Escriva, creador del Opus Dei, escrivió en su libro Camino estas perlas de “sabiduría”, apropiadas para los años formativos de cada ser humano:

Bendito el dolor. Amado el dolor. Santificado el dolor… ¡Glorificado el dolor!

Ningún ideal se hace realidad sin sacrificio. Niégate a tí mismo. ¡Es tan hermoso ser víctima!

Si te das cuenta que tu cuerpo es tu enemigo y de la gloria de Dios, pues es enemigo de tu santificación, ¿por qué lo tratas tan suavemente?

Tu peor enemigo eres tú mismo.

Nada mejor para cultivar la confianza en sí mismo.

Referencia: Opus Dei Awareness Network (ODAN)

The New York Trilogy llegó inesperadamente.

Posted by hukes on December 28th, 2007

the new york trilogyE inesperadamente es un verdadero regalo (aunque me lo haya pagado yo mismo). Fue como encontrar dinero en el bolsillo de un pantalón recién lavado. Amazon, por no haberlo tenido en existencia, mandó por separado La Trilogía de Nueva York de Paul Auster. Estaba tan tranquilo en el trabajo cuando de repente me avisan de recepción que fuera a recoger un paquete que acababa de llegar. La verdad, ni me acordaba que aún me faltaba un libro por recibir. Es la edición de Penguin que tiene la portada retro y -además- con un aspecto de libro usado. Nada mal tener un libro nuevecito pero con apariencia antigua y usada.

Mis regalos llegaron (algunos).

Posted by hukes on December 21st, 2007

Los festejos de la temporada me obligan a postear desde el trabajo. Seré breve, para evitarme conflictos éticos.

Llegó mi pedido de Amazon:

Coyote Rising y Coyote Frontier (Allen Steele). Las segunda y tercera partes de la trilogía de Coyote, el planeta al cual escapa un selecto grupo de humanos para preservar la raza y donde tienen que construir una sociedad nueva en un planeta nuevo. O no tan nuevo, porque en la primera novela encuentran una raza primitiva aparentemente con un cierto grado de inteligencia. De hecho, ese fue uno de los motivos que me hizo querer completar la trilogía.

Geek Love (Katherine Dunn), del cual no sé prácticamente nada, salvo lo que dijeron en algunas críticas en Amazon, pero que me llamó la atención por la creación artificial de fenómenos de circo.

Communion (Whitley Strieber). No soy aficionado a literatura sobre OVNIs, ni extraterrestres, ni abducciones, ni chupacabras, a menos sea un libro de ficción. Aunque el autor no dice que sea ficción, un amigo me recomendó el libro porque -según sus palabras- “sí da miedo”. Vamos a ver.

La estrella del grupo de artículos: Futurama Bender’s Big Score. Antes de verla, tengo que apurar ver la última temporada que tengo, mi obspulsión no me permite ver capítulos en desorden (a menos que los vea por televisión.

Las ventajas de salir con bibliotecarias.

Posted by hukes on November 11th, 2007

Sonia dejó ayer un comentario en el post del comercial de Guinness. Dijo que del comercial le dolió un poquito la parte de los libros. Me recordó una tira del webcomic xkcd. El título, estrictamente traducido sería Las ventajas de salir con bibliotecarias, pero creo que lo más apropiado sería Las ventajas de salir con bibliófilas. Está en inglés y no puedo traducir el texto aquí porque se perdería el chiste, pero, por favor, si no le entienden al inglés, ríanse, es muy buena (hagan click en la imagen para ver la tira completa).

xkcd advantages of dating a librarian

Link: xkcd

McLanche Feliz y los Mitos de Cthulhu.

Posted by hukes on August 22nd, 2007

Leer los Mitos de Cthulhu fue -quizá- sólo el catalizador. Puede ser que en mí haya traído desde que nací el concepto de esos horrores y entidades primordiales reptando en la cabeza encendiendo y apagando neuronas, pero no sabía darles forma, eran miedos que aparecían de vez en cuando en pesadillas. El asunto es que las historias de Lovecraft y su pandilla encajaron perfectamente ahí, en esa región del cerebro de reptil que tiene los miedos básicos y que el córtex escucha e intenta ponerles pies y cabeza, la mayoría de las veces -en mi caso- sin lograrlo (comentario al margen: de ahí nacieron las religiones). Los Mitos de Cthulhu era lo que necesitaba para darle forma a lo amorfo.

“Oiga, ¿el juguete es sólo comprando el McLanche Feliz?”

“Sólo, sí”. Los brasileños tienen una forma de responder y de construir ciertas frases, no sé los portugueses.

Gruñí. “Está bien, deme un McLanche Feliz”. Dije mclanche-feliz completo porque pensé que si decía “mclanche” o solamente “démelo”, la mujer se iba a encontrar en aprietos. Trabajan siguiendo un guión y si improvisaba líneas le iba a tirar el teatrito.

upgrade - ben 10Tres minutos después me encontraba comiendo. Con un juguete que parece salido de algún mito de Cthulhu, mis 1.85 metros y 90 kilogramos estaban felices. Por eso el paquete se llama McLanche Feliz.


Después vi en Wikipedia que el juguete es un personaje que se llama Upgrade de la serie animada de Cartoon Network Ben 10. Descubrí que hay un villano, Vilgax, que tiene un fuerte parecido al mismísimo Cthulhu. Y no acaba ahí. Hay un alien que se llama The Great One. En los Mitos de Cthulhu los dioses primordiales también eran conocidos como “The Great Old Ones”. Por eso y otras cosas que leí de Ben 10, tendré que echarle un vistazo a la serie.

Cómo hablar de un libro sin haberlo leído.

Posted by hukes on August 20th, 2007

como hablar de un libro que no hemos leídoEl sábado por la mañana fui a leer al café que que queda cerca del hotel donde me hospedo en Curitiba y que ya sé que abre temprano (no hay muchos de esos aquí). Entre los “valores agregados” del local está el de un periódico fresco disponible para los parroquianos. Tomé la sección de cultura, llamada Ilustrada, y me encontré con un artículo de Flavio Moura sobre un libro llamado Comment parler des livres que l’on n’a pas lus? que sería “Cómo hablar de libros que no hemos leído” (no traduje yo porque no sé francés) del francés Pierre Bayard. Me pareció interesante el artículo, pero como el periódico no era mío, tuve que hacer notas.

Antes de salir del hotel había decidido andar ligero y no llevarme el arsenal completo (cuaderno, lápiz, dos plumas, cutter), lo único que llevé fue un libro, un mazo de tarjetas para notas y una pluma por si se ofrecía. Estaba entre café y cigarro disponiéndome a transcribir parte del artículo en cuestión cuando me di cuenta que me quedaban pocas tarjetas libres. Con el espacio limitado tuve que resumir aún más la nota del periódico ajeno (pensé en robarme la sección, pero tenía enfrente a la mujer que despacha el café). Ayudó que la pluma -para mi mala suerte- estaba en sus últimos dos metros de tinta, noté eso porque el color empezó a flaquear, en vez de negro era gris. A la pluma le dio por toser justo en la última tarjeta y murió dignamente cumpliendo su deber. Ahí reparé en que dos calamidades se pueden complementar entre sí a la perfección: pocas tarjetas, poca tinta.

Por la escasez de recursos para escribir, no tengo el artículo íntegro. Busqué en el sitio de la Folha pero nunca lo encontré. Aunque no estoy citando palabra por palabra porque resumí, dejo el texto indentado, como si citara. No es mi intención adjudicarme palabras ajenas. Si omití algun punto importante o cambié el sentido del artículo, que me perdone su autor:

Autor discute como se habla sobre libros no leídos [sic]

El libro del psicoanalista y profesor de literatura francesa Pierre Bayard “Comment parler des livres que l’on n’a pas lus?” causó revuelo en Francia cuando salió a la venta a inicios de este año. El autor enumera las diversas maneras de no leer un libro [sic], Propone que lo más difícil no es leer hasta el fin, sino orientarse en medio de los autores y referencias que componen la “biblioteca virtual” de la humanidad. Se puede no dominar el contenido de un libro, pero saber el lugar que ocupa en relación a otros libros, condición suficiente para incorporarlo al repertorio.

La “honestidad” en asumir las lagunas en esas ocasiones actúa en el sentido opuesto: acaba por reforzar la imagen de erudito de aquel que confiesa la herejía suprema de no haber leído las obras completas de los grandes autores.

La sociología acostumbra demostrar cómo editoras, críticos, periódicos y juegos de intereses actúan sobre la construcción del valor literario.

Es en ese contexto que tienen sentido las lecturas a la mitad, los libros olvidados, las opiniones ajenas o hasta el mismo conocimiento sobre obras que nunca tuvimos en las manos. Son herramientas de más para complicar el rompecabezas de la interpretación.

Ahora que releo el texto me doy cuenta que tiene ciertas partes un poco confusas. Aunque juro que resumí lo más fiel al original, es casi seguro que esas partes poco claras sean culpa de mi traducción (a pesar de ser casi directa). Los sics que coloqué sí van ahí porque estoy seguro que estaban escritos así. Me dí cuenta de ellos desde que leí el artículo en papel.

Semana ya había publicado algo acerca:

Aunque por su título parezca un artículo de Vogue, destinado a yuppies incautos con mal de cultura y de conversación, el texto de Bayard entraña una profunda reflexión sobre la lectura y la literatura, ninguna de las cuales tiene por qué ser algo opresivo. Hablar de libros sin haberlos leído es, en definitiva, un acto liberador, de pura creación e inventiva, que sitúa al no-lector en el mismo nivel que el autor de una obra aún no escrita. Como bien afirma Bayard, la cultura es sobre todo una cuestión de orientación. Ser culto no es haber leído tal o cual libro, es saberse mover por un espacio plagado de imágenes y elementos que se relacionan los unos con los otros.

Difiero con la útlima frase. Para mí, eso es ser hábil o inteligente, no culto. Vale la pena leer la nota completa.

También hay un artículo en The Times sobre el libro de Pierre Bayard. En él presentan tres tips del autor:

Cómo hablar de un libro que no has leído:
Evita detalles precisos. Haz a un lado el pensamiento racional. Deja que el subconsciente exprese su relación personal con la obra.

Cómo reseñar un libro:
Ponlo frente a tí, cierra los ojos e intenta percibir qué pudiera interesarte de él. Luego escribe sobre tí.

Cómo discutir un libro con su autor:
Apegate a generalidades, permance ambiguo y di cuanto te gustó la obra.

Ahí lo tienen. Yo no me atrevería a usar esos tips, sobre todo el segundo, que siento es más un chiste que un tip serio. Pero bueno, el hombre es psicoanalista, por alguna razón da el tip.

Que conste que no he leído Comment parler des livres que l’on n’a pas lus?.

Dark Tower cómic.

Posted by hukes on August 2nd, 2007

Habrá quien odie los libros de Stephen King. Yo no soy uno de esos. Me gusta mucho leer sus historias, porque aunque -en su mayoría- sean de horror, hablan de muchas otras cosas más. Para ser honesto, el horror de King nunca me asustó (a diferencia de Lovecraft, Machen, Blackwood y otros miteros cthulhuenses que leí en mis juventudes), pero me gusta como escribe. De sus libros, el que más me he disfrutado no es de horror; es “The Dark Tower III: The Waste Lands”, que pertenece a la serie “The Dark Tower” que se compone de ocho siete libros y relata las aventuras de Roland “El Pistolero” en su búsqueda de la Torre Oscura.

marvel dark towerMe acabo de enterar que hay una serie de La Torre Oscura en cómic (Marvel) que está por terminar de publicarse (y a ver hasta cuándo llega a México). La serie -que son siete números- es una precuela (tan de moda ahora) a las novelas. La historia no está escrita por Stephen King, pero él le dió la bendición. Cruzo los dedos para que no vaya a ser como otras bendiciones que ha dado a pelícuas que se basan en sus libros y que terminan siendo muy malas (irónicamente, “El Resplandor” terminó siendo muy buena, aunque a King no le haya gustado).

Link: Marvel

“The book of illusions” de Paul Auster.

Posted by hukes on July 31st, 2007

the book of illusionsDavid Zimmer se quedó solo. Su familia entera murió en un accidente de avión. Se encontraba en lo más hondo de su depresión cuando descubrió a Hector Mann en un documental de televisión sobre cómicos del cine mudo. Hector Mann, después de hacer una docena de películas mudas de humor físico, desapareció sin dejar rastro. Salió de su casa y nunca se supo más de él. Su breve carrera en Hollywood lo dejó simplemente como una celebridad efímera perdida en el tiempo. Para Zimmer, Mann fue quien le sacó una carcajada cuando peor se sentía. Con el dinero del seguro que recibió con la muerte de su familia, se dedicó a rastrear y ver las películas de Mann. Luego hizo un libro sobre ellas. Esta obsesión por este olvidado actor fue lo que lo salvó del suicidio. Después de publicado su libro sobre la obra de Mann, recibe una carta de una mujer desconocida, invitándolo a conocer personalmente a Hector, quien Zimmer suponía muerto (después de 60 años desaparecido, es la suposición más lógica).

Auster, en “El libro de las ilusiones” -el único libro que hasta ahora he leído de él- coloca libros entre libros; en capas, como las de una cebolla o como las de la personalidad de un ogro. Habla de esos instantes fortuitos que hacen que una vida cambie de rumbo por completo. También propone la pregunta Zen: Si nadie ve una película, ¿existe? Lo que se extrapola a ¿si no lo ví y ni lo viví, existió?

Como bonus personal, hay un momento en la historia en que Auster hace una pequeña referencia a la ciudad en la que vivo.

No es un libro que levante los ánimos o para llevarse a la playa, es más mucho más sombrío que alegre. Traduzco un fragmento:

Se había convertido a sí mismo en una polilla y pasó el resto del día revoloteando alrededor de la llama de una vela. Sabía que sus alas podían prenderse en cualquier momento, pero entre más se acercaba al fuego, más sentía que estaba cumpliendo su destino. Como escribió en su diario esa noche: si pretendo salvar mi vida, tengo que llegar a una pulgada de destruirla.

“El libro de las ilusiones” -en la cabeza del lector- no termina cuando se llega a la última página. Se le sigue dando vueltas y vueltas. Después de eso, uno nunca sabe en que momento la vida hará que se traiga a la mente el libro, uno espera nunca tener que hacerlo, pero la realidad siempre es otra.

Transformers, la película.

Posted by hukes on July 23rd, 2007

transfomers peliculaEl sábado fui a ver Transformers. Me doy cuenta que el trabajo de Alan Dean Foster en la novelización fue bueno. Pensé que al ser una novela basada en el film iba a ser igual pero con descripciones de sentimientos de los personajes. No fue así. La novela tiene more than meets the eye (perdón, no pude evitar aprovechar la frase transformesca). Prefiero el libro porque las escenas son más elaboradas y los personajes más completos y simplemente mejor (salvo las partes “comicas”).

En la película los robots tienen labios y párpados (por lo menos Optimus Prime). Los párpados pudiera entender que están ahí para regular la entrada de luz a los “ojos”, pero los labios son un gasto de energía innecesario además de que hace que dejen de ser robots y se conviertan en un remedo de dibujos animados. Son como títeres cuando mueven la boca y arruinan el efecto de ser máquinas inteligentes y superdesarrolladas. En la novela los autobots no tienen acentos ridículos del habla popular. En la película sí, y hasta se mueven como hip-hoperos. En la novela no, son robots como San Nabor manda. Nada de caricaturizaciones. Lo mismo para Frenzy, que en el libro es un robot pequeño y letal, en la película se convierte en otro títere, letal también, pero que hasta tiene voz “graciosita” y hace cosas para que la audiencia se ría. En el libro hay una parte donde Bumblebee lanza aceite, pero no de la forma tan de mal gusto como en la película. Cómo puede ser que haga eso el autobot más noble. Ya que vean la película lo sabrán.

Hubo otra que el director Michael Bay no aprovechó de la historia y que de haberla manejado apropiadamente -como en el libro- pudo darle a la a la película algo que rozara en cuestiones éticas y filosóficas dignas de una buena ciencia ficción. No. Prefirió hacer del momento una oportunidad de hacer un juguete más en la línea de Hasbro.

Visualmente la película es impresionante. Eso era lo que yo quería: ver acción robot. Mi error y acierto fue haber leído el libro, que no me arrepiento de haberlo hecho. Por lo menos ahí vi un tratamiento serio a las personalidades de los robots.