James Grahame, del blog Retro Thing (muy recomendable), puso su libro Essential Retro para bajarse gratis en formato PDF. La versión en átomos no es gratis, pero no estaría de más tenerla en el librero.
Link: Retro Thing
James Grahame, del blog Retro Thing (muy recomendable), puso su libro Essential Retro para bajarse gratis en formato PDF. La versión en átomos no es gratis, pero no estaría de más tenerla en el librero.
Link: Retro Thing
Demasiado peligroso para ser un simple abrecartas (que cualquier abrecartas puede matar a una persona, ¡hasta un lápiz puede!).
Link: Greece is for lovers vía eternallycool
El reloj Day & Night del relojero suizo Romain Jerome cuesta $300000.00 (dólares, supongo), se agotaron existencias en 48 horas y no da la hora, sólo dice si es de día o de noche.
En cambio, este Casio de diseño clásico (DW5025D) por 130.00 dólares da la hora, el día, tiene cronómetro, cuenta regresiva, varias alarmas y aguanta una explosión nuclear en la cara (¡es un G-Shock!).
¿Porque no había de esto cuando estaba en la primaria?
Según el sitio donde lo venden, el juego es totalmente funcional y la pluma está equilibrada de manera que el escribir se sienta natural.
Link: Vat19 vía GeekAlerts
Hecho a mano a imagen y semejanza del Nintendo Game Boy, el clásico, el primero, el que marcó el inicio de los videojuegos portátiles.
El bolso mide 10 x 13 centímetros y al momento de escribir este post está con las existencias agotadas. No me extraña. Raro sería que todavía hubiera unidades a la venta.
Si midiera un poco más a lo largo, quedaría perfecto para guardar mi DS (tengo el primer modelo, que afortunadamente es lo suficientemente no-pequeño para usarlo cómodamente).
No hace ni una semana que comenté, en el post de las películas 3D, sobre Marty McFly y me voy encontrando con que es posible que estén próximos a salir a la venta al público, no la patineta flotante -eso hubiera sido aún mejor-, sino el modelo de tenis Nike que Marty usó en Back to the Future II.
Me gustan, pero no tanto. Nunca he sido amante de zapatos tipo botín o que la bota no tenga una altura de mínimo media pantorrilla, y si llegan justo debajo de la rodilla mejor (como las botas de Han Solo, que son como las que uso diariamente).
En unos tenis es raro, o quizás nunca visto, que lleguen a la altura que me gusta. Esos tenis Nike Air McFly, si cubrieran por lo menos dos tercios de la pantorrilla, seguro los compraría.
Link: Sneaker Hunt vía Attuworld
Esta es una pluma que no necesita de ningún tipo de tinta ni fluído para escribir. Es más pariente de los lápices que de las plumas, para acabar pronto. Está hecha de acero inoxidable y los trazos parecen como si hubieran sido hechos con un lápiz normal, sólo que no se borran ni se difuminan cuando se les pasa el dedo. La herramienta no es nueva. Leonardo hizo dibujos con punta metálica. En la antiguedad las había de oro, plata o plomo (de ahí que en inglés el grafito del lápiz se le dice plomo (lead)).
Aunque se deja una cantidad de metal sobre el papel, es mucho menos que con un lápiz normal, así que puede durar muchísimo tiempo sin perder la punta.
En uno de esos ataques compulsivos por comprar que me dan de cuando en cuando, pediré una y reportaré con más autoridad.
Link: Grand Illusions
Ayer fui tranquilamente al centro comercial que queda cerca de donde vivo en Sao Paulo. Un sábado como cualquier otro. Fui por la mañana para leer en el café mientras esperaba la primera función de cine. Ir a mediodía al cine es lo mejor, no hay mucha gente y si algún molesto se sienta cerca, es sólo cambiarse de asiento, que abundan los asientos vacíos en esas funciones de mediodía.
En el lapso de tiempo que me quedó desde el último sorbo de café y la hora de entrada al cine di una pasada por las tiendas, una caminada de 15 minutos. No puede suceder nada en quince minutos, salvo la muerte y de eso hice mis cálculos y las probabilidades de dar mi último respiro eran mínimas, por eso me animé a dar una ronda por ahí. Pero estaba equivocado, no de la muerte, sino de que podía suceder alguna otra cosa.
En una joyería tenían un Citizen igualito al que ha estado conmigo 13 años, pero versión moderna. El precio no era como para sacar la cartera y pagarlo, además de que no traía conmigo la tarjeta de crédito (bendito sea el cielo). Tomé nota mental de pasar otro día y comprarlo. A menos de 10 metros de esa joyería hay un kiosko de Swatch. Pasé también por ahí y lo que ví me dejó con la boca babeando. Era un Swatch automático, o sea, un reloj mecánico como el primero que tuve justo antes del boom de los relojes de cuarzo. Un reloj suizo, con movimiento ETA (reconocido fabricante de mecanismos de reloj que provee movimiento a los Omega también), 21 joyas y automático al precio de un Swatch era una propuesta que no podía rechazar, era como si el Padrino me estuviera pidiendo que lo comprase, y al él no se le puede decir que no (a menos que quiera despertar con un minutero ensangrentado en mi cama).
Hace dos o tres semanas que había comprado un Nautica durante el coma de mi querido Citizen. Me gusta mucho su diseño y que es un reloj grande, pesado y de acero. Por estética el Nautica está en primer lugar, pero, y lo había comentado en su momento, Nautica no es una compañía relojera y Swatch, aunque sólo tenga 25 años, siempre se ha dedicado al negocio de los relojes. Eso y que el sonido es tic-tac tic-tac y no tchic tchic fue lo que me hizo decidirme a comprar este Swatch Body & Soul. Desde mi niñez que no tenía un reloj mecánico.
Y todavía me falta ir por el Citizen (y ojalá algún día un Rolex u Omega). No sé que me está pasando, yo era de las personas de un sólo reloj y ya.