by hukes on March 2, 2010
Hola de nuevo a todos. Tuve que viajar de emergencia y -por haber sido justamente una emergencía- no dejé posteos preparados como en otras ocasiones he hecho. Estrictamente estuve sólo una semana fuera, pero ya entrado me tomé unos días más de vacaciones lejos del mundo blogueril.
Gracias a Sonia, Palatal y Gabriel porque se tomaron la molestia de haber escrito para preguntar qué pasaba con webonauta.com. Ya estoy de regreso.
Durante el tiempo que estuve furea de la ciudad en la que actualmente resido, pasé por un taller de restauración y reparación de máquinas de escribir. Qué lugar más interesante. Aromas de tinta, grasa, aceite, polvo, moho y más. Quería preguntar el precio de una máquina portátil y viejita (de esas aguantadoras). El encargado y jefe del taller me mostró esta Remington Model 1:

Lo malo es que el precio estaba por encima de lo que me hubiera imaginado. Aproveché, pues, para saber si tenían una Curta. La Curta es una calculadora mecánica que desde que supe de su existencia siempre he querido.

El jefe del taller me dijo que la conocía, pero que no tiene ninguna y que son difíciles de conseguir porque en cuanto aparece una en el mundillo de las máquinas de escribir, desaparece inmediatamente a manos de algún coleccionista o de un loco como yo.
Derrotado por el precio de la Remington y por la ausencia de la Curta y luego de haber regresado a mi casa, saqué de su caja por primera vez mi Olivetti MS 25 Premier Plus. La compré hace unos tres años porque me pareció curioso que aún vendieran máquinas de escribir manuales nuevas (hasta las eléctricas son raras). Mucho plástico, pero qué le voy a hacer. No me permití pagar el precio de la Remington 1.

Con la calentura que me dejó esa visita al taller de máquinas de escribir, este post fue redactado en la Olivetti. A pesar de no haber escrito en una máquina por más de veinte años, no me fue tan mal. Mi velocidad de tecleo fue menor a cuando uso la computadora, pero no tan lenta como pensé que iba a ser. Eso sí, se me cansaron mucho los dedos y las muñecas. Las teclas que se oprimen con los meñiques dan como resultado letras fantasmas o inexistentes (necesito más fuerza en esos dedos). Lo positivo de la experincia es que, en cuanto a redacción se refiere, estructuro mejor en la máquina de escribir y no ando borrando tanto (la falta de backspace y delete ayuda). Otra cosa buena es que me hizo quitarme el vicio que tengo de escribir algunas mayúsculas oprimiendo con una sola mano la tecla shift y la letra (debe ser shift con una mano y la letra con la otra).
Lo malo de la máquina de escribir es que cambiar la hoja de papel implica una interrupción a la escritura y el riesgo de perder la idea a media frase. Ahora entiendo a Jack Kerouac que escribió On the road en un rollo de más de treinta y cinco metros de papel.
Termino la nota. Tengo las manos cansadísimas.
by hukes on February 15, 2010
Antes de entrar en materia quiero decir que no sé por qué en México le llamamos focos a los focos. Son cualquier cosa, menos focos. Foco es donde convergen los rayos de luz, no donde emergen.
Ahora sí, al grano.
En la estación de bomberos número 6 en Livermore, Californa, Estados Unidos, hay un foco que desde 1901 ha estado encendido. Bueno, no todo el tiempo encendido: se mudó una vez de edificio y estuvo apagado durante una semana por remodelación del local y también ha sufrido los apagones que cualquier ciudad tiene, pero fuera de eso siempre está encendido. 109 años en funcionamiento contra unos días de estar apagado es prácticamente nada.
El foco fue diseñado por Adolphe Chailet (competencia de Edison) y hecho por la Shelby Electric Company of Ohio.
Hay una cámara que está constantemente viendo al foco (hubo una cámara anterior que murió a los tres años de continuo uso):

Link: Centennial bulb
by hukes on January 31, 2010
Este dispositivo japonés sirve para no tener que andar recogiendo la caca del perro cuando sale a pasear. Lo que pretende resolver, que supongo es agacharse para recoger las cacas, se cambia por otros problemas más fastidiosos: ponerle la cosa esa al perro antes de sacarlo a pasear; andarle quitando las bolsas al perro; cerrar la bolsa (que es lo que uno hace normalmente sin necesidad del aparato ese) y ponerle una bolsa nueva. Eso sin mencionar que siento que es cruel (leve, pero cruel) y denigrante (a ojos humanos) hacer que el perro cage con eso pegado en el ano.

Más fácil y más práctico el viejo método: cargar una bolsa en el bolsillo, ponérsela uno en la mano como guante, recoger la caca, voltear la bolsa y cerrarla. Más rápido, más barato y lo único que sufre el perro es tener que esperar a que el amo recoja la caca para poder continuar con el paseo.
Aprovecho para decirles a todos los que sacan a caminar a su perro: por favor, recojan la caca.
Link: Spike
by hukes on January 19, 2010
Ninjas abriendo la caja del nuevo teléfono celular de Google: Nexus One.

Link: YouTube
by hukes on January 14, 2010
Además de la pantemporalidad de esta galería de bicicletas (y derivados, siento decirlo porque soy un purista de las dos ruedas), estas bicicletas vienen en diferentes materiales, incluyendo bambú y madera.

Link: Dark roasted blend
by hukes on November 30, 2009
No me pondré quisquilloso con que un hombre invisible seria ciego, así como no me molesta que Superman sostenga aviones sin que sus manos agujeren el fuselaje. Este comercial de cámaras Lumix es poco brillante, pero lo peor es la canción. Algunos versos tienen una sílaba de menos y otros tienen de más, que hacen de la canción un martirio para los oídos.

Link: YouTube
by hukes on March 4, 2009
Advertencia: este post es sobre caca y puede incomodar a muchos. Leer con cautela o simplemente no leer.
La caca es un tema tabú para la mayoría de la gente. Para mí es un tema interesante. Ya he escrito -en este blog, creo- que tengo un grupo de amistades que cuando nos juntamos siempre terminamos hablando de sexo o caca (nunca de los dos temas al mismo tiempo, todavía tenemos límites).
De todo lo relacionado a la caca que he leído, que ha sido poco porque no hay mucho escrito, casi nunca se trata el tema del papel de baño. Algo que todos usamos (o casi todos los de este lado del planeta) también es algo de lo que hay muy poca literatura. Sé que se han usado hojas de árboles, piedras, olotes y la mano desnuda. Cómo harán los esquimales. En cuanto a tecnología del limpiado del culo -en el mundo occidental- no ha habido un gran avance en los últimos qué, ¿cien años?. Sin contar lo esponjoso; hojas simples, dobles o triples; lo perfumado o lo resistente, al final sigue siendo lo mismo: papel.
Las técnicas personales del limpiado son tan íntimas que dudo alguien las comparta abieramente. Una vez leí de un papel de baño que ya venía prehumedecido y decían que una vez que uno lo probara, no querría volver al papel normal. Yo nunca lo mojo y estoy seguro que habrá personas que así como a mí se me hace inconcebible que alguien se sienta cómodo mojando el papel, para ellas es impensable usar el papel seco.
Pregunté cómo se limpiaban a un grupo de compañeros del trabajo con los que hablamos cualquier tema por escabroso que sea. Lo primero que descubrí fue que yo soy el que anda más limpio, o por lo menos el que tiene un método más completo. Hubo uno que me sorprendió: se limpiaba de lado. Levantaba la nalga derecha, metía la mano y jalaba. Pienso que hay que evitar los métodos asimétricos, que dejan un lado limpio y el otro quién sabe cómo. Nadie está para estar revisando visualmente (ni el mismo dueño), porque si no es para algún asunto de salud (“cariño, revisame por favor, creo que tengo una hemorroide”) no hay terceros segundos que revisen gratis ese rincón de un cuerpo ajeno.
Navegando caí en el sitio del Washlet que propone una nueva forma de cumplir con la higiene de esa parte de nuestra anatomía tan injustamente negada. Su producto no es un escusado completo, como uno japonés que vi. Este es nada más un aparato que se pone encima del escusado normal y que limpia con agua y que seca con aire caliente. Aunque no me puedo imaginar limpiándome sólo con un chorro de agua, me convencieron cuando dicen “el papel sólo embarra el problema”, lo cual es cierto hasta un límite. Uno se puede deshacer de una cierta cantidad de caca con el simple papel, el resto es una fina película que el papel se encargó de embarrar sobre la piel.

Debo decir que la idea de limpiarme únicamente con agua me parece todavía -por mi carga cultural- algo extraño, así como me parecía extraño empezar a usar cinturón de seguridad antes de que se hiciera lo más normal y lógico del mundo. Si me decidiera a pasar todos los dolores de cabeza que implica hacer un pedido internacional y me comprara el Washlet, lo que haría es limpiarme como normalmente he hecho siempre: con papel; sigo con la limpieza a agua y secado con aire, y finalmente -como medida de seguridad- una última pasada con papel. Ahora sí, rechinando de limpio.
Como último comentario, para todos los que hicieron caras y que aguantaron leer hasta aquí (tienen que cumplir estas dos condiciones): la caca es simplemente caca, no hay nada de malo en ella y todos en este justo momento, tenemos caca dentro de nuestro cuerpo. Nada de qué asustarse.
Una cosa más: compartan con sus conocidos sus experiencias caqueriles. Les juro que no es broma: entre conversación y conversación, se pueden detectar a tiempo problemas y se pueden salvar vidas.
by hukes on February 19, 2009
Animación para presentar el teléfono Hikaru de Sony Ericsson. Los movimentos fueron capturados de bailarines humanos.
Link: Hush vía Motiongrapher
by hukes on January 29, 2009
Wooble es una aplicación para el iPhone. Hace que ciertas partes de una foto se muevan cuando se agita el teléfono. Aplicación simple, pero entretenida y que por un dólar puede que valga la pena.
Link: YouTube vía Gizmondo
by hukes on January 18, 2009