Heather Crow, caso de “humo de segunda mano”.

by hukes on February 14, 2010

Heather Crow dijo nunca haber fumado en su vida. Trabajó cuarenta años de mesera. Murió a los 61 años por cáncer de pulmón.

heather crowe

Dicen que el cáncer fue provocado por el humo de segunda mano de los fumadores en el restaurante. Pero me llegan las dudas:

¿No sería obvio que los meseros adquirieran cáncer de pulmón?

¿Acaso no existen otros contaminantes en el aire?

¿La señora Crowe llevaba una vida extremadamente saludable? ¿Quizás en una burbuja anti-todo?

¿Nunca se vio expuesta a rayos X? Quizás no, pero lo dudo mucho. De lo que sí no se escapa es de la radiación cósmica.

Hay tantos factores que generan cáncer que es prácticamente imposible determinar qué fue lo que ocasionó un cáncer. Solamente un enfoque probabilístico puede echar un poco de luz al origen de un cáncer en una persona determinada. Yo fumo y si en un futuro me da cáncer de pulmón, es muy probable que lo haya adquirido por fumar, pero no se podrá decir con un 100% de seguridad que fue por eso. Durante mi vida me tomaron radiografías; estuve expuesto a la radiación cósmica y a otras radiaciones quién sabe de dónde; usé el horno de microondas; tomé agua de envases de plástico; tomé medicinas; estuve en cuartos recién pintados; y de chiquito me gustaba comer el yeso de las paredes. Me faltó enumerar muchísimas cosas más, que por cuestiones prácticas y de espacio no puse. ¿Qué putas me va a originar el cáncer (y eso sólo en caso que me dé)? Repito: muy probablemente va a ser el tabaco, pero no es una seguridad.

Es una pena que la señora Crowe haya muerto (así como siempre es una pena la muerte de cualquier ser humano), pero no se puede achacar al humo del tabaco la razón de su cáncer (recuerden que ella nunca fumó, según dijo). En esta época uno no está exento de tantas toxinas que la tecnología ha traído y también porque a la edad de 61 el cuerpo está ya en proceso del decaimiento inevitable (a unos nos llega más temprano y a otros más tarde, pero no nos podemos escapar).

Me imagino una escena, absura, que me temo no está tan alejada de la forma en que obtienen los datos la gente que trabaja para el movimiento antitabaco:

Investigador: Así que usted tiene cáncer de pulmón.

Paciente: Sí, señor. Me lo han detectado hace apenas una semana.

Investigador: ¿Qué edad  tiene?

Paciente: 72 años.

Investigador: ¿Usted fuma o fumó alguna vez en su vida?

Paciente: No, nunca.

Investigador: ¿Alguien en su casa?

Paciente: No, nadie.

Investigador: ¿En su trabajo?

Paciente: Hace diez años que me retiré, pero Asbestos Industriales siempre tuvo una política muy estricta de no fumar en el lugar de trabajo.

Investigador (rascándose la cabeza): Mmm… debe haber algo, pero no encuentro qué. ¿Seguro que ningún pariente o amigo fuma?

Paciente: Bueno, si insiste. Hubo un tío que sólo vi una vez en mi vida. Yo tenía unos cinco años. Estabamos todos en el comedor, pero recuerdo muy bien que en cuanto encendió su cigarro mis papás le pidieron que lo apagara y lo apagó.

Investigador: Pero lo prendió, ¿no?

Paciente: Sí, pero no fue más que una bocanada la que alcanzó a dar.

Investigador: ¡Bingo!

No estoy y nunca estaré a favor del tabaco ni de que la gente fume, pero sí estoy en contra de los hechos fabricados y las estadísticas malhechas y disfrazadas por intereses personales, políticos y económicos que han hecho del antitabaquismo una industria.

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ethon February 14, 2010 at 11:31 am

Es lo mismo que ocurría con la influenza A. Cualquier muerte se achacaba a ella. Curiosamente todas las muertes, salvo raras excepciones, llevaban aparejadas otros males o situaciones de riesgo.

Con el tabaco sucede lo mismo. Inhalar humo de fumadores seguro que provoca un riesgo mayor de contraer determinadas enfermedades que no hacerlo. Pero no es el único agente, como dices. La edad es uno muy importante, por ejemplo. Lo que ocurre es que hemos llegado a una situación de “higiene moral” en la que determinadas cosas son tachadas de inmorales, el tabaco entre otras, y se le achacan todos los males en los que intervienen.

Se me ha ocurrido mirar en la Wiki, porque recordaba viejos estudios en los que quitaba hierro a la influencia del humo del tabaco no inhalado. No los he encontrado. Me he topado con una frase que me ha hecho sonreír:
Existen personas que sugieren que el riesgo de contraer cáncer de pulmón es más elevado en los fumadores pasivos que en los fumadores activos, pero esto aún no ha sido demostrado conclusivamente, y dista de ser probable, por la mayor exposición del pulmón del fumador activo a los contaminantes cancerígenos del tabaco, en relación al fumador pasivo.

Y se lo toman en serio y lo publican. Sólo plantearse que todo fumador activo también lo es pasivo desata esa falacia.

Otra parecida son las radiaciones electromagnéticas, pero esa es otra historia.

Esther February 15, 2010 at 3:03 am

Verdaderamente si crees que la investigación se realiza de la manera en la que describes, (es la única manera de que hables de hechos fabricados), puede resultar gracioso leerlo sobretodo para los fumadores que quieran creerse esta absurda parodia.
Lo cierto es que guste o no guste a la industria tabacalera, fielmente sostenida por los millones de adictos que genera, es un hecho incontestable que el tabaco produce cancer. Primera causa evitable, otras quizás no puedan evitarse.
Es un ejercicio de libertad fumar todo aquel que decida hacerlo, lo es de mezquindad exponer a otros y de ignorancia por no usar otro término negar las evidencias científicas con tales argumentos.

ethon February 15, 2010 at 4:47 am

Por lo que me pueda corresponder:
Sinceramente pienso que no se ha negado ninguna evidencia científica ni en el post ni en mi comentario. Hay una sutil diferencia entre “aumentar el riesgo de” y “provocar”. Nadie niega que aspirar humo ambiente en un entorno de fumadores aumente el riesgo de contraer cáncer de pulmón. Por mi parte sólo he querido resaltar esa diferencia, que lleva a decir cosas absurdas, como la cita de la Wikipedia. Pienso que Hukes, con esa parodia tal vez poco afortunada, ha querido resaltar lo mismo. A saber, que muchas veces se adjudican consecuencias a causas que no son únicas. Y eso no es científico.

Por otra parte, el simple hecho de que el humo del tabaco moleste a alguien es causa suficiente para no fumar en su presencia, independientemente de sus efectos nocivos.

hukes February 15, 2010 at 7:48 am

Como dices, Ethon, si alguien me pide amablemente que deje de fumar porque le molesta el humo, apago mi cigarro sin ningún problema. Ese motivo se me hace más válido a que vengan con estadísticas poco científicas.

José February 15, 2010 at 12:51 pm

Leo, no sin sorpresa: “Ese motivo se me hace más válido a que vengan con estadísticas poco científicas.” ¿Poco científicas? Los estudios, y sus conclusiones, son abrumadores, fiables y ciertos al 100%. Aquí solo cabe hablar, como ha dicho Esther, de una verdad incómoda, que los adictos al tabaco no quieren conocer (y dará igual que la cajetilla ponga lo que ponga, ya sean fotos o textos demoledores, seguirán fumando igual). Pero también me uno a Esther, y pido que el consumo de su droga respete el derecho a nuestra salud. Gracias.

hukes February 15, 2010 at 11:43 pm

José,

Según lo que he leído (y tengo que conseguir las ligas) mucho de las investigaciones sobre el tabaco no son concluyentes y/o no están hechas con el rigor científico que se requiere. Yo, como fumador, estoy muy interesado en los resultados. Igual puede ser que mis fuentes no hayan sido fiables (que lo dudo). Pero -y es un gran pero- en este caso en particular, el de la señora Crowe, que no me vengan con cuentos. No importa que tan abrumadoras sean las evidencias (falsas o ciertas da igual), el concluir categóricamente que su cáncer fue resultado del humo “de segunda mano” es como decir que me quedé calvo por bañarme todos los días.

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