by hukes on February 17, 2010
Hace unos días desayuné en un restaurancito donde, en estantes, tenían viejas revistas de Selecciones. Eran ejemplares de los 60s, 70s y 80s, principalmente. Tomé un par para acompañar el desayuno.

No sé si sea la nostalgia o la inocencia mía, pero creo que las Selecciones de aquellos años eran mucho mejores que las de ahora. En mi casa siempre estabamos suscritos y además de las enciclopedias, las Selecciones fue de lo primero que consumí en cuanto aprendí a leer. Puede que sea sólo mi apreciación, pero deveras creo que antes eran más interesantes. Ahora tienen muchos artículos de salud, celebridades y superación personal. ¿Hay a quien le guste la revista ahora?

Cuando terminé de desayunar, le pregunté a la mesera si los ejemplares estaban a la venta. Me dijo que no, porque así tendría que regresar otro día a seguir leyendo (y a consumir).
by hukes on February 16, 2010
De entrada, uno no piensa que sean maquetas. El fotógrafo aprovecha el fondo natural para acomodar bien sus modelos.

Link: leenks
by hukes on February 15, 2010
Antes de entrar en materia quiero decir que no sé por qué en México le llamamos focos a los focos. Son cualquier cosa, menos focos. Foco es donde convergen los rayos de luz, no donde emergen.
Ahora sí, al grano.
En la estación de bomberos número 6 en Livermore, Californa, Estados Unidos, hay un foco que desde 1901 ha estado encendido. Bueno, no todo el tiempo encendido: se mudó una vez de edificio y estuvo apagado durante una semana por remodelación del local y también ha sufrido los apagones que cualquier ciudad tiene, pero fuera de eso siempre está encendido. 109 años en funcionamiento contra unos días de estar apagado es prácticamente nada.
El foco fue diseñado por Adolphe Chailet (competencia de Edison) y hecho por la Shelby Electric Company of Ohio.
Hay una cámara que está constantemente viendo al foco (hubo una cámara anterior que murió a los tres años de continuo uso):

Link: Centennial bulb
by hukes on February 14, 2010
Heather Crow dijo nunca haber fumado en su vida. Trabajó cuarenta años de mesera. Murió a los 61 años por cáncer de pulmón.

Dicen que el cáncer fue provocado por el humo de segunda mano de los fumadores en el restaurante. Pero me llegan las dudas:
¿No sería obvio que los meseros adquirieran cáncer de pulmón?
¿Acaso no existen otros contaminantes en el aire?
¿La señora Crowe llevaba una vida extremadamente saludable? ¿Quizás en una burbuja anti-todo?
¿Nunca se vio expuesta a rayos X? Quizás no, pero lo dudo mucho. De lo que sí no se escapa es de la radiación cósmica.
Hay tantos factores que generan cáncer que es prácticamente imposible determinar qué fue lo que ocasionó un cáncer. Solamente un enfoque probabilístico puede echar un poco de luz al origen de un cáncer en una persona determinada. Yo fumo y si en un futuro me da cáncer de pulmón, es muy probable que lo haya adquirido por fumar, pero no se podrá decir con un 100% de seguridad que fue por eso. Durante mi vida me tomaron radiografías; estuve expuesto a la radiación cósmica y a otras radiaciones quién sabe de dónde; usé el horno de microondas; tomé agua de envases de plástico; tomé medicinas; estuve en cuartos recién pintados; y de chiquito me gustaba comer el yeso de las paredes. Me faltó enumerar muchísimas cosas más, que por cuestiones prácticas y de espacio no puse. ¿Qué putas me va a originar el cáncer (y eso sólo en caso que me dé)? Repito: muy probablemente va a ser el tabaco, pero no es una seguridad.
Es una pena que la señora Crowe haya muerto (así como siempre es una pena la muerte de cualquier ser humano), pero no se puede achacar al humo del tabaco la razón de su cáncer (recuerden que ella nunca fumó, según dijo). En esta época uno no está exento de tantas toxinas que la tecnología ha traído y también porque a la edad de 61 el cuerpo está ya en proceso del decaimiento inevitable (a unos nos llega más temprano y a otros más tarde, pero no nos podemos escapar).
Me imagino una escena, absura, que me temo no está tan alejada de la forma en que obtienen los datos la gente que trabaja para el movimiento antitabaco:
Investigador: Así que usted tiene cáncer de pulmón.
Paciente: Sí, señor. Me lo han detectado hace apenas una semana.
Investigador: ¿Qué edad tiene?
Paciente: 72 años.
Investigador: ¿Usted fuma o fumó alguna vez en su vida?
Paciente: No, nunca.
Investigador: ¿Alguien en su casa?
Paciente: No, nadie.
Investigador: ¿En su trabajo?
Paciente: Hace diez años que me retiré, pero Asbestos Industriales siempre tuvo una política muy estricta de no fumar en el lugar de trabajo.
Investigador (rascándose la cabeza): Mmm… debe haber algo, pero no encuentro qué. ¿Seguro que ningún pariente o amigo fuma?
Paciente: Bueno, si insiste. Hubo un tío que sólo vi una vez en mi vida. Yo tenía unos cinco años. Estabamos todos en el comedor, pero recuerdo muy bien que en cuanto encendió su cigarro mis papás le pidieron que lo apagara y lo apagó.
Investigador: Pero lo prendió, ¿no?
Paciente: Sí, pero no fue más que una bocanada la que alcanzó a dar.
Investigador: ¡Bingo!
No estoy y nunca estaré a favor del tabaco ni de que la gente fume, pero sí estoy en contra de los hechos fabricados y las estadísticas malhechas y disfrazadas por intereses personales, políticos y económicos que han hecho del antitabaquismo una industria.
by hukes on February 13, 2010
Mezcla de Na’vi y la marciana de Total Recall.

Link: SexToy vía Cracked
by hukes on February 12, 2010
Aunque me duele ver libros mutilados (especialmente el tomo de la Enciclopedia Brittanica), me gustó la galería.

Link: Daily Art Press
by hukes on February 11, 2010
Antes de Google Mail yo era de las personas que prefería el POP mail. El POP mail es el servicio de correo electrónico que entrega los mensajes para uno recibirlos en la computadora. Cuando que llegó Gmail cambié de opinión. Gmail tiene todos mis mensajes y sin el miedo de que una falla en el disco duro me haga perder mis mensajes.
Ayer, como todos los días, entre a mi cuenta de Gmail y me asusté. Google me notificaba que ahora había Google buzz y me dejó un icono en el menú de Gmail. Entré y vi que Google buzz es una especie de Facebook o de Twitter, ¡pero dentro de Gmail!

Caminé con pies de plomo. Observé la pantalla durante algunos minutos. Tenía miedo de hacer clic en cualquier lado. No quería perder mi privacidad. Que se supone la privacidad es que sólo quien me “siga” puede ver lo que escriba en buzz. Google acomedidamente se encargó de ponerme a seguir el buzz de algunos de mis contactos e igualmente me asigno “seguidores” a mi buzz (y que no encuentro cómo putas hacer que no me sigan o cerrar mi buzz definitivamente). La cuestión de privacidad es que, como en la vida real, no a todos mis amigos o conocidos les cuento lo que hago o lo que pienso, pero en la vida real es más fácil controlar el acceso. Si no quiero que alguien sepa algo, simplemente no le cuento nada. Pero en los sitios sociales es tan fácil tener un millón de amigos que cuando uno menos lo piensa, está diciendo cosas que son para unos, pero no para otros, y llevar un control de accesos por contacto se convierte en una pesadilla. Por esa razón evito los sitios sociales (y en Facebook, además, por sus jueguitos estúpidos).
Eso y que soy muy poco sociable evitan que alguna vez use Google buzz. Siempre he intentado -en lo posible- separar mi persona de Internet de mi persona en la vida real y Google buzz -por su integración en Gmail- está en la delgada línea entre Internet y correo electrónico.
¿La gente que usa Facebook, Orkut y/o Twitter usará buzz también? ¿Más de lo mismo?
– o –
Ya vi dónde se “desactiva” Google buzz: en el pie de la página de Gmail y con letras pequeñas dice “Turn off buzz”. Que creo que lo único que hace es quitar la liga de buzz en el menú de Gmail, porque lo activé de nuevo y seguía teniendo a mis dos fieles e incidentales seguidores.
Aunque no buzzee nada, no quiero tener el servicio oculto siquiera.
by hukes on February 10, 2010
Como siempre me sucede cuando entro a una librería, tienda de discos o papelería, salgo con cosas que no andaba buscando y/o que no necesito.
Así me sucedió ayer que pasé al Office Depot.
Me gusta todo lo que son plumas, lápices, libretas y en menor grado portaminas, pero igual los uso (el Shaker de Pilot ha sido de mis herramientas favoritas desde hace veinte años).
Entre los productos Pilot y Zebra, siempre me he inclinado más por los primeros, pero las plumas Zebra Sarasa son de lo mejor que he usado (aún mejores que la Uni Ball Signo) y la de tinta color cobalto me hace salivar cuando escribo.
Por mi buena experiencia con las Sarasa me atreví a comprar el portaminas Zebra #2. Eso y que parece un lápiz (también los lápices me gustan mucho) y que por un precio risible uno compra un paquete con cinco de estos portaminas. Por lo mismo barato -el equivalente tres coca colas de lata- pensé que eran de úsese y tírese, pero no: son recargables. Por eso también compré una cajita de minas .7, que son la medida que requieren.

Habrá a quien la goma de borrar le haga dudar, porque qué si uno se la acaba, pero para mí no: casi nunca uso las gomas de los lápices (como podrán ver en la foto).
El Zebra #2 tiene el tamaño perfecto de un lápiz que ha sido usado, por lo que cabe bien en el bolsillo de la camisa o en los espacios para lápices de la mariconeras, con la ventaja que no va a haber manchas de grafito.
Por lo simple de sus componentes, espero que cada uno de los portaminas me dure mucho (casi nunca pierdo mis instrumentos de escritura).
by hukes on February 9, 2010
Colección de créditos artísticos de películas. No son la clásica lista que pasa de abajo hacia arriba en la pantalla. Cada entrada tiene su liga para ver la secuencia.

A pesar de que no me gustó Kung Fu Panda (el doblaje me echó a perder la película), faltó que estuviera en la colección.
Link: Do while
by hukes on February 8, 2010
Ayer, previo al Super Tazón, uno los comentaristas de televisión dijo refiriéndose al pasto de la cancha:
“Es tan perfecto como si fuera artificial.”
Me recordó que en varias ocasiones he escuchado un par de frases parecidas. Son contradictorias, pero una misma persona puede decir una de ellas sin percatarse que haya dicho la frase contraria en alguna otra ocasión:
“Estas flores artificiales están tan bonitas que hasta parecen naturales”, y
“Estas flores naturales están tan bonitas que hasta parecen artificiales”.
No tengo mucho qué decir al respecto, sólo que me parece curioso que las flores más bonitas nunca las tenemos enfrente y tenemos que referenciarlas como comparación.