Pero bíblicos en el sentido estricto de la palabra: de libros.
Un interesante artículo que encontré en El documentalista enredado sobre libros, filias y manías. Dejo un texto extraído de ahí.
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- Bibliomaníaco. Para definir a éstos, vamos a volver al diccionario, puesto que los define de una manera adecuada, así la bibliomanía consistiría en la Pasión de tener muchos libros raros o los pertenecientes a tal o cual ramo, más por manía que para instruirse. Es decir, que éstos no los leerían.
- Bibliopiratas. Esta tipología de bibliófilos no se conformarían con la compra de libros, sino que adquirirían técnicas y tácticas más ruínes para obtener los libros que tanto desean. Así, los bibliopiratas no dudarían en robar un libro para incorporarlo a su biblioteca particular, ya fuese en librerías o en bibliotecas tanto públicas como privadas.
- Bibliotafio. Es literalmente, sepulcro de libros, por lo que trasladado a la bibliofilia se trataría del bibliófilo que no permite la consulta de la biblioteca ni muestra sus libros guardándolos con celo.
Relacionado al tema, Wikipedia, en su versión en inglés, tiene una entrada sobre bibliomanía como una enfermedad mental real.
Si quieren una novela sobre un bibliómano: La casa de papel de Carlos María Domínguez. Este libro lo leí en una edición en portugués y ha sido el mejor portugués que he visto en una publicación: lógico, consistente y correcto (o lo que yo considero correcto), por lo que pienso que es una traducción portuguesa; algo que difícilmente he visto en las publicaciones de Brasil (que creo ya antes he hablado de la devolución del portugués brasileño). Ah, y es una buena novela sobre un tipo que llega a extremos cuando se trata de libros, y más si son los suyos.
Links: El documentalista enredado, Wikipedia











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Me encantan los libros pero no llego a esos limites.
Creo que soy un caso leve de bibliomaníaco y bibliotafio: porque tengo más libros de los que podré leer en toda mi vida y porque no los presto por nada.