• Powered by Laughing Squid
  • hukes twitter

A partir de este año Canadá va a aplicar un nuevo reglamento para la caza de focas que

prevé que tras golpear a la foca con un garrote o haberle disparado, el cazador confirma la pérdida de conocimiento palpando el cráneo o verificando la existencia de un reflejo de la córnea, y finalmente desangra al animal cortando dos arterias principales.

No sé si sea un avance o un descaro. Y no creo que los cazadores, que seguro se caracterizan por su corazón bueno y compasivo -por ese gran corazón matan a palos a las foquitas-, van a tener el cuidado de ver si el animal está muerto antes arrancarles la piel. Sí, mucha gente se sostiene del negocio de la cacería de focas, pero tampoco creo que eso sea razón suficiente. El gobierno de Canadá debería ayudar a la creación de alguna actividad económica para estas personas. Lo que se puede hacer de nuestro lado es no consumir artículos hechos con piel de foca.

Por cierto, e indirectamente relacionado al tema, estoy dejando de comer carne (aunque me encanta). Ultimamente me ha dado remordimiento de conciencia por el maltrato que reciben las gallinas, vacas y puercos, desde su crianza hasta su muerte.

Link: AFP

3 Responses to “Sufren menos, pero al fin muertas.”

Qué considerados, menos mal que piensan en las foquitas!

Admiro a los que dejan de comer carne, yo no podría.

Una cosa en la ley de la vida y otra la salvajada.

Exacto, Sonia. Matar con crueldad y sin motivos de supervicencia, es siempre condenable.

Something to say?