El fin de semana comí la pizza reglamentaria del sábado, no viendo una película, como normalmente sucede, sino escuchando la radio. La diferencia es grande y la pizza no sabe tan buena. Tampoco el café es bueno. El molino eléctrico no funciona y tengo que tomar café premolido, que nunca es y nunca será tan bueno como el recién molido. Además, se me está haciéndo viejo el café en grano que tengo guardado y que no ha visto cumplido su destino. Las cervezas las compro, corro a mi casa y me las tomo lo más pronto posible, para no darles oportunidad de que pierdan lo frío. Lo mismo sucede con el agua mineral y la Coca-Cola. El DS se me murió cuando estaba a punto de romper récord en Tetris, por eso -y otros electrónicos- fui a un Starbucks a recargar mis baterías (literalmente). Lo que no se me ha quitado, es el hábito de entrar a alguna habitación o al baño e intentar prender la luz, aún cuando tengo mi lámpara de minero en la mano. Hasta que prendo el interruptor me doy cuenta de lo absurdo de la acción, pero no lo puedo evitar, está cableado en mi cerebro.
Mañana enfrentaré al monstruo de la burocracia. Tendré que ir a hacer filas para recontratar el servicio de suministro eléctrico.











ouch! la última vez que se fue la luz en mi casa por unas horas estaba cabreado… no puedo imaginar como estaras tú =S.
Mucha suerte contra esos «animales»
Left by j_aroche on February 25th, 2008