Si Jack London viviera para ver esto.
El fotógrafo Norber Rosing estaba en Canadá fotografiando los huskies de un entrenador (de huskies -casi obvio-) y de repente llegó un oso polar, pero ni los huskies se pusieron agresivos, ni el oso llegó para pelear, ni para comérselos. Por el contrario, se pusieron a jugar como si fueran cachorro y lobezno.
Esa semana el oso polar regreso cada noche para jugar con los perros.
Después de que se publicaron estas fotos, otras personas reportaron haber visto este comportamiento también entre osos grizzly y lobos salvajes.
Link: Speaking of Faith vía The Presufer












¡¡¡Qué lindo!!!, me encantan los osos, aunque de momento me conformo con los de peluche, pero no me importaria tener uno, aunque dudo que sean muy domésticos.
Left by sonia on September 11th, 2007