Una de mis aficiones en los brasiles es la Fanta de uva y más cuando está helada. No importa qué tan frío este el invierno (como ahora), mi Fanta debe estar sudando. El gusto por los dulces, chicles o refrescos de uva lo tengo desde que era niño. El sabor es muy característico, pero no logro relacionarlo con el sabor de la uva verdadera, la fruta en el racimo. Como que todos los otros sabores se parecen a su contraparte natural. El sabor naranja se parece más o menos a lo que sabe una naranja. El limón también sabe parecido al saborizante industrial. El sabor fresa, aunque menos, resembla a lo que saben las fresas. Pero el sabor uva no se parece en nada -por lo menos eso siento yo- a lo que saben las uvas. Qué bueno que es así, no me gustaría tanto si supiera a uvas verdaderas. No digo que las uvas naturales no me gustan. Sí me gustan, pero el sabor artificial de uva tiene sus encantos. Es el único que me gusta por lo que es. No se semeja a nada del mundo natural y aún así vale por sí mismo.











Nunca probé la Fanta de uva, porque en Argentina no se comercializa. No me imagino si me gustará o no…
Pero los caramelos de uva me encantan y, para mí, el sabor no se parece en nada a la uva verdadera.
Left by jazlima on August 3rd, 2007