Hace dos semanas me hice un corte en el dedo índice de la mano derecha, justo en el primer nudillo. Todo sucedió porque metí la mano a mi maleta y -como buscando en una tómbola- me encontré con el rastrillo de afeitar. Es un rastrillo de esos que hay que colocarles hojas de dos filos (uno en cada lado). Considero que rasuran mejor que las modernas cabezas de 3, 4 o 5 filos. Irritan menos. Así que buscando no recuerdo qué, metí la mano a la maleta sin pensar. La hoja es tan fina como las uñas de un gato y ni se siente cuando corta, sólo saqué la mano y ví que venía con sangre. Al principio no supe que fue. Una fracción de segundo más tarde recordé que guardé el rastrillo en una bolsita de plástico, la cual no pudo evitar el fino corte. La hemorragia inicial duró poco, pero cada vez que flexionaba el dedo se abría de nuevo la herida con la consiguiente salida de sangre. Estuve así unos diez días. Cada vez era menos, pero siempre se abría un poco cuando doblaba el dedo y luego sólo al meter la mano al bolsillo del pantalón para poner monedas en la máquina de café.
Hoy por la mañana me volvió a pasar, sólo que esta vez fueron los dedos índices y medio, igual, de la mano derecha. Además, el dedo medio sufrio un corte tipo rebanada de jamón, siendo la rebanada la piel. Ahora sí hubo más sangre. Con papel del baño me cubrí los dedos afectados y apreté. El carro que me lleva al trabajo ya estaba esperándome afuera del hotel. Le pedí al chofer pasar a una farmacia para comprar curitas y merthiolate (y me vengo enterando que es riesgoso ya después de que me puse sendas cantidades). Llegando al trabajo entré al baño y -como Terminator quitándose el ojo orgánico- me curé en el lavabo. No es tan difícil ponerse los curitas con una sola mano. Además, dan cierto aire de rudeza. La gente puede pensar que me lastimé en una pelea en algún bar irlandés, o que salí sólo con dos rasguños contra el Dr. No, pero nunca va a pensar que fue por meter la mano a una maleta habitada por un rastrillo diabólico. Voy a comprar una cajita para el rastrillo. Es un animal que no puedo dejar suelto dentro de la maleta. Muy peligroso. Y no puede ser que me haya cortado dos veces en menos de 15 días y de idéntica manera.
Próximamente el post: La tercera vez que me corté con el rastrillo.
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