Creo que este fin de semana estrenan, por fin, Transfomers aquí no Brasil, pero estoy con las prisas leyendo la novelización de la película. No acostumbro hacer eso. Si una película es basada en una novela, está bien, leo primero el libro cuando es posible, pero no al revés. Antier, en mi ronda casi diaria por la librería, me encontré Transformers, la novela. Es una edición de bolsillo en pasta suave. Al principio ni siquiera consideré comprarla, pero me dió curiosidad y leí las primeras páginas. Terminé llevándomela. Luego, después de haber hecho el gasto, me entran las indecisiones: Voy a ver la película el fin de semana. ¿Leo el libro o me espero? Son 250 páginas para leer en dos días ¡fácil! ¿Tiene caso que lo lea y sepa el final? Quizás no, pero ya gasté en el libro. En el caso de novelización de películas ¿da alguna ventaja leer el libro antes de verlo en la pantalla? Bueno, debo leerlo antes porque después de ver la película seguro que no voy a leer el libro y quedaría como un gasto inútil. Quién me manda comprar un libro donde lo que me interesa es el visual más que la historia, pero ya estoy con el libro en la mano.
Me decidí y comencé a leerlo. Alan Dean Foster es el autor (basado en el guión de otros). Además de tener libros suyos totalmente, ha hecho varias novelizaciones de otras películas (entre ellas Star Wars: A new hope, pero al final sólo quedó el nombre de George Lucas). Aunque su experiencia en esto de pasar películas a libros debe ser considerable, hay escenas que de plano se nota que es una adaptación de cine a novela. Y no lo culpo. Creo que era difícil pasar a novela ciertas situaciones de la película, y no me estoy refiriendo a las escenas de acción, las cuales no me parecieron que le quedaron mal, sino a esas escenas “graciosas” que los directores insisten en poner.
Alan Dean Foster también escribió la precuela “oficial” a Transformers y -según dicen- está mejor. Lo creo, pues está escribiendo directamente de su mente al papel, sin un film al cual hay que apegarse y ponerle pensamientos a los personajes que ya dijeron y que ya hicieron, lo que puede que no ayude mucho a la labor del escritor.
Así como tiene su ciencia pasar libros a películas, lo contrario tiene igualmente su dificultad y que imagino es un trabajo menos -por no decir nada- agradable.













