Ayer, en el hotel en el que me quedé, tenían conexión a Internet, pero la computadora portátil no quiso que siquiera entrara a Windows (si hubiera traído mi querida Mac otra cosa sería). Por fin hoy, en el trabajo y después de muchos intentos, conseguí entrar. No me canso de sorprenderme de qué feo es Windows. De qué sirve que la computadora (una Toshiba viejita) venga con SRS TruSurround XT y las mil maravillas si al final tiene instalado la mierda de Windows.En fin. Ayer estaba volando, como pasajero, después de haber estado tronándome los dedos pensando en si mi vuelo iba a salir retrasado, porque últimamente muchos vuelos en Brasil han estado saliendo hasta 5 horas más tarde que lo indicado en el boleto. Afortunadamente salió a tiempo y no tuve que hacer n llamadas para reprogramar taxi, hotel, trabajo, et cétera, etcétera y etc.
Durante el vuelo escuché, por primera vez, un comercial por los altavoces del avión. Era de chocolates Garoto y hacían alusión al día de los enamorados (aquí en Brasil, es el 12 de junio, por extraño que me parezca). Por la forma de decir las palabras, la azafata estaba leyendo el comercial en vivo. Se notaba no sólo por el ritmo de hablar, sino también por esforzarse en dar/actuar el tono requerido para lo que estaba diciendo. Era una letanía sobre la marca de chocolates y alusiones al amor. Terminó con un “A cualquier hora y en cualquier lugar, Sonho de Valsa”, para luego pasar un par de aeromozas (otras) repartiendo muestras del chocolate colocado en un agujero hecho en el centro de un tipo tarjeta postal de chocolates Garoto.
Quizás estoy mal de la cabeza, pero me dio pena ajena la aeromoza que leyó el comercial. No me dió lástima, que quede claro. Sólo que no me hubiera gustado estar en su lugar. Eso de ni siquiera poner una grabación de un comercial hecho profesionalmente y dejarlo en una pobre mujer que se esforzó tanto para decir algo que seguramente ni sentía (encima de todo, el texto estaba demasiado adornado y más dulce que los propios chocolates), me dejó con un sentimiento de incomodidad por ella (¿se dice empatía?). Así como no me gusta Windows, tampoco me gusta que pongan a las aeromozas a recitar comerciales. Pobrecitas, qué pena.











Verguenza ajena no es lo mismo que empatía… me inclino a pensar que lo tuyo fue empatía. Con todo el trabajo que tienen que hacer en el avión, encima publicidad!
Left by jazlima on June 13th, 2007