En un centro comercial vi un kiosko. Era una tiendita de esas new age que tienen música para relajar, inciensos y otras cosas para el espíritu y donde la señora que atiende anda ataviada con una túnica blanca y tiene el cabello lacio hasta la cintura y una mirada que traspasa planos de realidad real e imaginaria (sí, eso dije). En el negocio había a la venta, además de todo lo ya mencionado, tréboles de cuatro hojas. Los vendían ya enmicados y listos para guardarlos en la cartera. Suerte instantánea por unas cuantas monedas.
Hasta donde sé, o hasta donde me imagino que sé, es que el trébol de cuatro hojas tiene que ser encontrado, no comprado, y que el hecho de toparse con uno es la muestra misma de la buena suerte. Si se compra es hacerse tonto solo por dos grandes razones. Una, por creer que un objeto va a cambiar la suerte de quien lo posea, y dos, por creer, encima de todo eso, que un trébol comprado va a surtir el mismo efecto benéfico que uno encontrado.
No sólo eso. Supongo -y estoy casi seguro- que muchas de las personas que compran esos tréboles, creen en algún sabor de dios, pero no comprarían indulgencias porque no creen que pagando dinero se ganen el cielo. No puedo concebir que ambas posturas, sí al trébol y no a la indulgencia, quepan en una cabeza.
La próxima vez que pase por el kiosko, compraré un trébol y usarlo como separador en algún libro de Joyce. Creo que es el mejor uso que se le puede dar.











Mmmmm…
Es que entramos en la línea de las llamadas “creencias” y ahí, mi venerable y estimado Hukes, aquello por muy extraño que sea tiene todo el sentido del mundo.
Lo que la gente cree, como por ejemplo supersticiones, creencias populares y demases, se sitúa en mi humilde opinión en planos distintos de toda la lógica mundana y racional.
Si lo miramos razonablemente claro que parece absurdo intentar autoconvencerse que el solo poseer un objeto mejorará tu suerte, de la misma absurda manera de llegar a pensar que el que te suceda tal cosa es símbolo que tendras mala suerte “per secula seculorum”
¿Es lógico? Para nosotros no
¿Tiene sentido? Para nosotros no
Sin embargo para aquel que efectivamente lo cree le proporciona una instancia en la cual piensa que está seguro (del dolor, de la pobreza o de lo que sea) y que ha “adquirido” aquel objeto, o magia, o hado que lo protegerá de perder aquella seguridad.
En un sentido muy cercano es casi lo mismo que la religion, ¿no?
Una necesidad de encontrar “algo” a que aferrarse
A mi personalmente no me estorba que la gente piense y crea lo que quiera mientras no intenten convencerme a mi que debería pensar como ellos.


Y por si acaso voy a tocar madera 3 veces… para no tener mala suerte hoy
Jejejeje…
Left by DeLiA on May 25th, 2007