Una galería en Nueva York iba a exponer una escultura de chocolate de un Jesús y que por la posición de crucificado debe ser EL Jesús, aunque sólo sea esto la única referencia a este personaje bíblico tan famoso, porque según la foto en el sitio del artista, no se parece en nada al Jesús al que estamos acostumbrados.
La obra se llama “My Sweet Lord” (igual que la canción de George Harrison), pero en este caso es literalmente dulce. El nombre vuelve a referir a que estamos hablando de ÉL.
Al final, por las protestas de la Iglesia Católica, se suspendió la exhibición.
La escultura es una figura de un hombre desnudo con los brazos extendidos como si estuviera crucificado hecha por el artista canadiense Cosimo Callavaro.
Lo que no ví en ninguna de las notas que leí fue si la protesta era por estar hecha en chocolate o por mostrar al cuerpo desnudo (sin el trapito o taparrabo -¿qué es?- tradicional).
Links: Milenio, Prensa Latina, El Nacional











A la Iglesia siempre le ha traído por la calle de la amargura el dichoso trapito. Miguel Angel ya tuvo el mismo problema cuando pintó el Juicio Universal en la Capilla Sixtina hace 466 años.
Al final pusieron los trapitos para que no se escandalizaran los píos.
En la última restauración recuerdo que se planteó la posibilidad de quitarlos.
Left by In I Go on April 1st, 2007