Esta foto fue tomada en Africa del Sur, cerca de Cape Town. Un tiburón blanco abre la boca para engullir una foca.
Imaginemos dos documentales. Uno cuenta la historia de la foca, que entre otros detalles de su vida, dice que mientras salió a buscar comida, dejó un par de foquitas en la playa, siempre con el riesgo de que, en ausencia de la madre, algún macho las quiera matar simplemente porque no son sus hijas.
El otro documental es la historia del tiburón, al cual la cámara sigue alrededor de los mares del mundo, apareándose, sobreviviendo a muchas inclemencias y evitando ser cazado por pescadores que creen que su carne está hecha de viagra. Al final, y después de no encontrar comida durante un largo tiempo y una vez más casi al borde de la muerte, encuentra una foca para comer.
Al ver el documental de la historia de la foca, tachamos al tiburón como “villano”. No es algo que hagamos conscientemente, porque sabemos que es un animal, pero en el fondo lo maldecimos por haberse comido a la pobre foca. El tiburón es el culpable de que las dos crías queden huérfanas.
Si vemos el otro documental -el del tiburón- la foca nos parecerá no otra cosa más que un pedazo de carne con aletas que llegó justo en el momento para salvar a nuestro mártir y héroe, el tiburón.
Absurdo, pero conociendo la historia de uno y desconociendo la del otro será lo que defina de qué lado nos vamos a poner, pero en la naturaleza no hay ni buenos ni malos, simplemente son y su misión reproducirse antes de morir.
Link: Daily Mail











A mi nunca me han gustado los documentales de naturaleza. Son preciosos hasta que llegas al momento de la supervivencia.
En el cine pasa lo mismo, depende del punto de vista desde donde lo enfoquen.
Left by sonia on November 20th, 2006